
“Si no tengo 100 mañanas
te desvisto / me destallo/ y desueño/
entrego lo que no sé de mi vida,
te desdoro/ me desmuerdo / y disloco/
y por calar hondos secretos,
te despierdo / me despojo / y deslabio /
el cuerpo se resquebraja,
te desuno / me desmarco / y desoigo/
en contacto delicado su lenguaje,
te desurpo / me desleo / y desoloro
de sumar y multiplicar heridas,
te deshojo / me desjunto / y descomprendo /
por no saber si tengo 100 mañanas,
te desflujo / me desmonto/ y despaveso/
voy con tu sangre sabiéndola mía.”
y te despolvo/ “
Norberto Aige Marinelli






