viernes, septiembre 21, 2007

A cuerpo y sangre (la noche del día siguiente)




Si no tengo 100 mañanas
te desvisto / me destallo/ y desueño/
entrego lo que no sé de mi vida,
te desdoro/ me desmuerdo / y disloco/
y por calar hondos secretos,
te despierdo / me despojo / y deslabio /
el cuerpo se resquebraja,
te desuno / me desmarco / y desoigo/
en contacto delicado su lenguaje,
te desurpo / me desleo / y desoloro
de sumar y multiplicar heridas,
te deshojo / me desjunto / y descomprendo /
por no saber si tengo 100 mañanas,
te desflujo / me desmonto/ y despaveso/
voy con tu sangre sabiéndola mía.”
y te despolvo/ “

Norberto Aige Marinelli

Beber tu memoria...


"Bastan tus ojos
Y tu mirada.
Las sombras de tu memoria
con luz propia,
se adormilan
cuando abro tus labios
y beso y me bebo las sombras.

Basta tu mirada
Y tus ojos de alcoba
Desnudando
la noche me entrego
y te sugiero
entera
bebida, mordida, deseosa.

Basta tu memoria
y tomarte así
y así soñarte.
Con el amor de testigo
adormilada
en la leyenda frívola
de tus labios.

Norberto Aige Marinelli

A tu espalda...


"A tu espalda
llego con mis dedos
Te dibuja mi mano,
cierra heridas
Anhelo
de tu cansancio

A tu espalda
llego con mi boca
Te sabe
mi aliento, enmarañado
Torrente enfebrecido
de mis labios.

A tu espalda
la amo,
angustiado
Te descansa la vida,

los vicios,
Y tus miedos y los míos,
anudados…”

Norberto Aige Marinelli

martes, septiembre 18, 2007

A la saga de los sueños...




“Me despojo de los sueños
de anoche, el mito,
el cómo, el cuándo,
lo ideal no sabe si la culpa


se duplica ni remeda los actos,
se ordena y aburre de
tener lo que se alcanza.

Preciso, sutil, minucioso,
me despojo de los sueños
de anoche, combinar,
saber hacerlo, extraigo
una imagen significativa,
ella frente a mi, sentada
y yo dentro del cerebro,
neuróticos, hipocondríacos, enfermos,
los habitantes de la mente,
destructivos a la saga.

Toco que amo y siento que miro
con fortaleza asombrosa,
a mi lado no es importante,
no corre riesgo el espíritu señalado,
de integrarse y salvar lo ridículo
por norma, al cuerpo
como algo vivo, no mecánico,
del me quedo, del me quiero
y no quiero.

Hay otros muchos tendidos,
entre el cielo y la obra,
génesis del genio abordado
y lo ridículo
es ver con mirada
maligna
como desentrañar la metáfora”.

“Ningún imperio es benigno,
incluso, el de los sentidos
y de lo colosal de tu sueño
en mi sueño”.

Norberto Aige Marinelli

El ansia...


"Espinas
laceran el cuerpo
en desgarro
y cristales con sueño
de rancios mitones
la súplica
emana.

Abrir
y cerrar los ojos:
caos
de ti o nada..."

Norberto Aige Marinelli

La Sospecha...


"Su
cuerpo
es
una dato que conocí,
retrato
que
todo lo devora.

La
mirada
una
sospecha romántica,
esa
cosa con apariencia de sí
misma.

El
mundo,
verlo
como lo que parece,
un
modo de aferrar lo que uno
cree.

Mi
anhelo;
saber
al dar la espalda,
que
el amor
es aquello que no
está..."


Norberto Aige Marinelli

Mis maduras dudas


"Ahora
que he perdido el sueño
¿Morirá la noche para mi..?
Ahora
como nunca tan unido al silencio
¿Podré mirarla y recordar lo que vi..?

Luego
si entornara los párpados
y de la sombra se deshojara,
si su cuerpo
átomos en transparencia
y por mis manos se despertara
¿Podré acaso revivir de su boca?

¡Cuánto dolor que enreda
y me cauteriza como madura vena
en la piel de mis dudas!.


Norberto Aige Marinelli